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domingo, 2 de noviembre de 2014

FERRARI 312 P Coupé Le Mans 1969.



Totalmente opuesto a la restricción de cilindrada impuesta por la CSI (Commission Sportive Internationale) al finalizar las 24 Horas de Le Mans de 1967, Enzo Ferrari anunció que no disputaría la siguiente edición. En efecto, los Sport-Prototipos por normativa pasaban a estar limitados a 3000 cm3, pero los coches de Sport construidos en una serie de 50 ejemplares podrían alcanzar los 5000 cm3. Para 1968 Enzo mantuvo su amenaza de boicot y una vez más demostró su firmeza. Ciertamente, no sólo mantuvo la palabra, sino que la sucesión de acontecimientos le dieron la razón.

Enzo Ferrari declaró en la revista mensual Virage Auto: “He sufrido una grave injuria moral. No nos presentaremos este año. Disponemos de un motor de 3 litros y nuestra experiencia nos permitiría construir un Prototipo pero, si no nos dejan la posibilidad de luchar por la victoria, entonces ¿para qué ir? Un coche de Sport de 5 litros no deja ninguna oportunidad a los demás, y este coche existe: el Mirage. Como sabéis, el Mirage es un GT40 transformado y basta con que Ford se lo pida a John Wyer para que en algunas semanas tengan 50 ejemplares. Estoy convencido que un Prototipo de 3 litros no puede ganar en Le Mans este año y es por ello que no participaremos. Es inadmisible que no se haya dado a los constructores un preaviso suficiente y ajustado a las reglas”.



El resultado del Campeonato del Mundo así como el de las 24 Horas de Le Mans confirmaron la precisión de sus pronósticos. Con esta victoria moral, il Commendatore pudo volver a las carreras de resistencia con la cabeza bien alta. Para 1969 se anunciaron modificaciones técnicas más favorables para los Prototipos, siendo posible diseñar coches más ligeros y más funcionales, sin hablar de una mayor concesión a la libertad aerodinámica.

Para Ferrari la temporada 1969 comenzó oficialmente el 14 de diciembre de 1968 en los salones del Hotel Real Fini de Módena. Restableciendo una tradición interrumpida en los dos últimos años, il Commendatore invitó a sus amigos periodistas a una conferencia de prensa y les reservó una bonita sorpresa: acabado esa misma noche, pudieron admirar el precioso 312 P Spyder incluso antes de que pisara la pista. De una gran pureza de líneas, este coche inspirado en el 612 Can-Am no tenía nada que ver con los Prototipos predecesores de la marca, al menos en su aspecto.



Tras el triunfo de Lola en Daytona y de Ford en Sebring, las cinco victorias seguidas de los Porsche alemanes en el mundial de resistencia (Sebring, Brands Hatch, Monza, Targa Florio y Spa) fueron un significativo toque de atención a Ferrari si quería conseguir salir victorioso en La Sarthe. A finales de mayo, en la firma transalpina comenzaron a hacer las pruebas de una carrocería cerrada para el 312 P en vistas a las 24 Horas de Le Mans, con el fin de ganar velocidad punta sobre todo aprovechable en la interminable recta de Les Hunaudières.

24 Horas de Le Mans. Una sorpresa aguardó a los observadores el miércoles por la mañana en la zona del pesage, pues dos Ferrari 312 P se presentaron equipados con una nueva y magnífica carrocería coupé, cuya luneta trasera estaba formada por persianillas pintadas en negro mate que permitían evacuar el aire caliente. A pesar del techo, los 312 P no eran más pesados que los Matra spyder, pero estaban lejos de los Porsche 908 que en versión coupé pesaban 120 kg menos.


El chasis 0870 que equipaba el Ferrari 312 P #18 de Pedro Rodríguez y David Piper se distinguía del 0868 de Chris Amon y Peter Schetty por su suspensión delantera provista de un dispositivo que favorecía la frenada con lluvia. Autor de un modesto 3’41”6 en la primera sesión de entrenamientos, Pedro Rodríguez realizó el mejor tiempo de los Ferrari en la segunda sesión con un 3’35”5, calificando en 5ª posición de la general.

Los dos prototipos italianos tomaron la salida rezagados porque tardaron demasiado en arrancar sus V12. Este contratiempo le costó muy caro a Chris Amon. Transcurría la primera vuelta cuando, en plena remontada, se encontró con el accidente mortal del Porsche de John Woolfe. Éste había perdido el control de su 917 al pisar la hierba en les Esses de Maison-Blanche y chocó contra el talud de tierra que protegía a los espectadores. El coche literalmente explotó y se convirtió en una bola de fuego que se quedó en medio de la pista. El 312 P de Amon lo atravesó, incendiándose a su vez. Chris escapó del fuego por los pelos.



Transcurrida una hora de carrera, Pedro Rodríguez marchaba en 14ª posición, retrasado por el fatal accidente; 10º en la segunda hora, 9º en la tercera y 6º transcurridas tres horas y media, el 312 P no cesaba de ganar plazas en la clasificación. Fue entonces cuando la caja de cambios empezó a hacer de las suyas y, aunque los mecánicos trabajaron a toda prisa, se perdieron 19’ en boxes.

Tras ir en la 13ª posición en la quinta hora, el Ferrari remontó hasta la 9ª plaza en la octava hora, antes de perder, dos horas más tarde, otros 23’ a causa de nuevo de los problemas en la caja de cambios. Volvieron a pista en 11ª posición. Desgraciadamente, cuando despuntaba el día, sobre la 16ª hora de carrera, la caja dijo basta definitivamente, forzando al irreversible abandono.



Con el 312 P Ferrari tenía un arma capaz de volver a llegar a la cumbre y sin embargo fue sacrificado sin haber podido exprimir todo su potencial. La Scuderia se retiró en las dos últimas carreras del Campeonato Internacional de Marcas, abandonando el pódium final a Porsche, Ford y Lola. Los dos 312 P Coupé fueron vendidos a Luigi Chinetti que los hizo debutar en el final de la temporada de la Can-Am, en manos de Pedro Rodríguez y Chris Amon…

Ferrari 312 P Coupé #18, abandonó en Le Mans 1965 por avería en la caja de cambios. Kit bruto en resina de la marca TKP (MMK) pintado y montado por Enric Roca Mata sobre chasis completo del Ferrari 512 de Fly (Colección Slot 132 de Mulsanne Stone).

Bibliografía: Ferrari au Mans, Sport & Prtotypes. 1968-1999. François Hurel.

domingo, 11 de noviembre de 2012

FERRARI 250 GT SPERIMENTALE de MSSLOT, banco de pruebas del GTO


LA MINIATURA.
Mario Sesma Pascual, donostiarra afincado en San Sebastián, es un gran apasionado del mundo del slot. Su colección tiene varios frentes abiertos, entre los que destaca Pegaso, Ferrari, Scalextric (España, Inglaterra y Francia) y las marcas y pilotos campeones del Mundial de Rallys. Para compartir su afición con todos nosotros ha creado recientemente una página web http://www.msslot.es/ que todavía está en construcción, en la que nos muestra sus extraordinarias piezas, algunas de ellas montadas por él mismo. Os animamos a que la visitéis y disfrutéis con todos y cada uno de los modelos que se exponen.


Si nos vamos a su página de inicio, encontramos una sección llamada “Modelos en venta” en la que nos presenta su primera referencia, la ms001: dos Ferrari 250 GT Sperimentale, dos kits que en su día Enric y yo preparamos para la revista Más Slot. La pasión que siente Mario por Ferrari le llevó a encargarle al mismísimo Victor di Natali, el artesano de MMK, la fabricación de una tirada limitada a 150 unidades de esta pieza tan sorprendente, acabados lógicamente en resina de alta calidad con la carrocería en bruto o prepintada. Para aquéllos que “no tengan manos” y no se atrevan con el kit, también lo pueden adquirir en versión RTR (ready to run, listo para rodar).

Mario tiene disponibles los dos modelos: uno en azul francia con el dorsal #12 conducido por Fernand Tavano y Giancarlo Baghetti en la edición de las 24 Horas de Le Mans de 1961 y el otro en blanco con el dorsal #21 pilotado por los norteamericanos Ed Hugus y George Reed en la carrera de 1962. Ambas versiones son bellísimas y, como no me he podido decididir por una de ellas, me he quedado con las dos.


Espero que os gusten y, si seguís leyendo el artículo, descubriréis dónde se ubican estos preciosos modelos en la larga historia de la marca Ferrari y por qué se trata de un único coche y de un coche único…

ANTECEDENTES SAGA GT.
Empecemos por explicar, a grandes rasgos, el nacimiento y evolución de los Ferrari 250 GT. Cuando en la firma de Il cavallino rampante se decidió que el victorioso 250 MM de 1953 ya estaba obsoleto, en sus talleres fue creado el denominado 250 Europa. Dotado de un V12 diseñado por el ingeniero italiano Lampredi, se presentó en el Salón del Automóvil de París ese mismo año. Un año después concibieron un nuevo desarrollo del modelo, sustituyendo el motor Lampredi por el V12 de Colombo; se encargó una nueva carrocería a Pinin Farina e hizo su aparición por primera vez al público también en el Salón del Automóvil de Paris, bajo la denominación de 250 Europa GT. Este modelo iba a marcar la senda del tipo de coche que vendría a continuación, pues comenzaba en Ferrari la mítica saga GT, las siglas que marcaron la moda en su época.

Tres años tardó don Enzo en decidirse a presentar un nuevo modelo, pues seguía sin mostrar gran interés en complicarse la vida, comercialmente hablando. El nuevo coche, que apareció en julio de 1957 en el Salón del Automóvil de Francfort, fue toda una sorpresa: el Ferrari 250 GT Cabriolet era el primer descapotable fabricado en serie por Ferrari, un turismo de gran potencia y alta gama dirigido a compradores con un alto poder adquisitivo.


Los Ferrari eran coches muy apreciados en los Estados Unidos. Los millonarios norteamericanos estaban entusiasmados con este tipo de vehículos y Ferrari les ofreció el turismo que se adaptaba totalmente a sus gustos: el 250 GT Spyder California, nombre que evocaba las carreteras de la USA West Coast, con su clima cálido y sus adinerados conductores amantes de los descapotables. Se presentaron sus dos versiones de chasis largo (LWB, Long Wheel Base) y corto (SWB, Short Wheel Base).

Mientras tanto, para quien quisiera un Ferrari que pudiera competir o un turismo capotado, existía otro modelo: el 250 GT Berlinetta. Conocido extraoficialmente como TdF (Tour de France), debía su nombre al éxito que logró el extraordinario piloto español Marqués Alfonso de Portago en el Tour de France de 1956.

Entre la primavera y el verano de 1959, siete berlinettas de larga distancia entre ejes (LWB) fueron construidas. Se les llamó extraoficialmente Interim (interino) ya que se construyeron después de que Ferrari dejara de construir los 250 GT Berlinetta y antes de que fabricara el extraordinario 250 GT SWB.


Poco se puede decir de este último SWB que ya no se haya dicho. Simplemente barrió de la competición a cualquier contrincante que se le opusiera. Como muestra las 24 Horas de Le Mans de 1960: los cuatro primeros GT clasificados fueron cuatro Ferrari 250 GT SWB en manos de escuderías privadas. Sencillamente, arrasaban.

NACE EL SPERIMENTALE.
La FIA había decidido que, a partir de la temporada 1962, el Campeonato Mundial de Constructores se iba a decidir en la categoría GT y no en la categoría Sport, como hasta entonces. Para Ferrari el año 1961 se consideró de vital importancia pues, aunque los 250 GT SWB estaban dando unos extraordinarios resultados, la firma transalpina quería seguir figurando en las primeras plazas de las clasificaciones y, por tanto, las evoluciones de los coches no debían parar, sino todo lo contrario. Para ello, en la primavera de ese mismo año se decidió que el carrocero turinés Pininfarina renovase la “anticuada” silueta del SWB, trabajando sobre dos chasis de competición, el 2429 GT y el 2643 GT.

Acabados en abril con un aspecto muy semejante al 400 Súper América (un Ferrari tope de gama presentado en marzo de 1961 en el Salón de Ginebra), el primer chasis fue dotado de un motor de competición estándar y vendido a un particular francés. La segunda unidad ya se equipó con el V12 de 3 litros de cárter seco derivado del Testa Rossa que proporcionaba 310 cv de potencia gracias a sus seis carburadores Weber. Este último modelo, entregado a la Scuderia, fue denominado Sperimentale y se trataba de un intermedio entre la gama GT y el futuro GTO. Para remarcar aún más si cabe el carácter experimental de este coche, se pintó en un bellísimo azul francia en lugar del típico rojo que lucen los turismos y prototipos inscritos en las carreras por la SEFAC.



EN COMPETICIÓN.
El debut del 2643 GT se produjo en las 24 Horas de Le Mans de 1961, encuadrado en la escudería de Fernand Tavano como premio a la victoría lograda por este equipo en la categoría GT en la edición anterior. Pilotado por el mismo Fernand Tavano y por Giancarlo Baghetti, el exclusivo prototipo italiano se vio obligado al abandono en la 13ª hora de carrera por una fuga de aceite. Durante el resto del año fue utilizado como banco de pruebas del proyecto GTO, dirigido por los ingenieros de fábrica Giotto Bizzarrini y Carlo Chiti.

A principios de 1962 el 2643 GT fue vendido a Luigi Chinetti, afincado en Estados Unidos, que lo inscribió para la carrera de Le Mans de ese año. Para entonces el prototipo ya había sido pintado en blanco con las bandas azules longitudinales. En manos de los pilotos norteamericanos Ed Hugus y George Reed obtuvo una novena plaza general y cuarto en su categoría, siendo doblegado únicamente por tres novísimos 250 GTO, dos de los cuales subieron a la segunda y a la tercera plaza del podium.


Tras pasar por las manos de varios compradores, su actual propietario restauró este fantástico y único prototipo a su librea original, azul cobalto, haciéndolo participar en multitud de eventos históricos: el tipo de “vida” que todo automóvil de carreras quisiera llevar…


Montaje y fotografías: Enric Roca.
Texto: Álex Aguilar.
(Colección Slot 132 de Mulsanne Stone).