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viernes, 15 de marzo de 2013

A mi madre le caería bien Bob Wollek (In memoriam 12º aniversario)



Parece ser que antes de que aflore de nuevo la primavera van a volver unos días de frío. En este pasado invierno, cuando las temperaturas eran bajas, me vestía con más capas de ropa que las que tiene una cebolla. Me ha venido a la memoria lo que me decía mi madre cuando de pequeño me ayudaba a vestir, antes de ponerme el jersey: "Cógete la manga"… Una orden clara y contundente cuya finalidad era que no se nos subiera la camisa hasta el codo. Es ese tipo de órdenes que tan bien saben dar las madres.

Ahora soy mayor y mi madre ya no está con nosotros (el pasado 1 de febrero habría cumplido 79 años). Pero cada vez que me pongo un suéter recuerdo sus palabras y, obediente ¡¡¡me cojo la manga!!!...


Ella se llamaba Rosa y ya en otra oportunidad le dediqué aquí un coche de mi colección, también un Porsche de color rosa. Y ahora que sigo añorándola y echándola de menos como nunca, la tengo presente en mis recuerdos y le dedico esta sencilla entrada. Bob Wollek, un luchador que también falleció antes de hora, fue un piloto de gran talento al que la suerte le giró la cara en Le Mans: siempre decía que no ganar en el circuito de La Sarthe era la única laguna de su palmarés. A mi madre sin duda le caería bien Bob Wollek.

Su historia me ha parecido interesante y os la voy a relatar brevemente, salpimentada con fotografías del Porsche 962C (también color rosa) del equipo Joest Racing que pilotó junto a Hans Stuck en la edición de 1989. Ambos se alzaron al tercer lugar del cajón de los campeones.


Bob Wollek nació el 4 de noviembre de 1943 en la población alsaciana de Strasbourg, Francia. Deportista de alto nivel, fue campeón del mundo militar y universitario de esquí. Paralelamente debutó en la competición automovilística al volante de un R8 Gordini en el Rally de Mont Blanc, proclamándose ganador de su categoría en su primera carrera.

Siendo miembro del equipo francés de esquí, conoció a Jean Claude Killy, abandonando el deporte alpino por el automovilismo. Segundo piloto de Shell, tras Francois Migault, participó asiduamente en el Trofeo Alpine Le Mans. Sus buenos resultados fueron recompensados por la marca francesa inscribiéndolo en las 24 Horas de Le Mans de 1968 con un Alpine A210, acabando en la 11ª posición.


Al año siguiente repitió experiencia con el mismo coche, esta vez haciendo pareja con el mismo Killy. Tras un prometedor inicio de carrera, se vieron obligados al abandono. Después de unas complicadas carreras en la Formule France, tocó un poco de todo: Fórmula 3, Fórmula 2, Campeonato de Circuitos de Francia, Campeonato Europeo de Turismos e incluso Rally (14º en el Rally de Montecarlo de 1973 a bordo de un Alpine A110 1800).

Cuando Lagardère se hizo cargo de la dirección de Matra, lo integró en el equipo para las 24 Horas de Le Mans. Pero fue al volante de Porsche cuando se empezó a hablar de Bob Wollek. Tras las buenas prestaciones conseguidas a bordo de un Carrera en 1974, se integró en la escudería Kremer a partir de 1975.


Era la época de los 935 Silhouettes: en el campeonato alemán encadenaba victoria tras victoria, ganando siete veces la Copa Porsche, todo un récord. Prácticamente desconocido en Francia, su notoriedad en Alemania era increíble. Llegó a ser piloto oficial de fábrica y siguió siendo habitualmente fiel a esta marca, venciendo en casi todas las grandes carreras de Sport Prototipos.

Cuatro victorias en Daytona (1983, 1985, 1989 y 1991), victoria en las 12 Horas de Sebring en 1985, triple vencedor en los 1000 km de Nürburgring (1975, 1978 y 1979), dos triunfos en los 1000 km de Brands Hatch (1986 y 1989), uno en los 1000 km de Spa (1985) y en los 1000 km de Monza (1983), doble victoria en los 1000 km de Dijon (1978 y 1989), primero en Hockenheim (1977), Misano (1978), Vallelunga (1978), Mugello (1979), Silverstone (1979), Paul Ricard (1974), Zhuhai (1974) y Suzuka (1974). Vencedor en cinco mangas de las ALMS de 2000…


A pesar de tener un talento fuera de los común, solamente Le Mans falta en su fabuloso palmarés, con sus 30 participaciones, en las que llegó a flirtear con la victoria: cuatro segundos puestos, dos terceros, tres poles, cuatro victorias de categoría… pero nunca pisó lo más alto del podium.

Los americanos lo llaman “Brilliant Bob”; su refinado estilo de conducir le permitía ir extremadamente rápido pero a la vez preservando la mecánica de su coche, pudiendo ir primero consumiendo menos combustible. Un alsaciano que nunca daba nada por perdido, nunca bajaba los brazos, capaz de las remontadas más increibles.


Un perfeccionista, deportista de altísimo nivel que cuidaba al máximo su condición física. Durante la semana precedente a las 24 Horas de Le Mans, realizaba el trayecto desde Strasburg (donde residía) hasta Le Mans en bicicleta, alrdedor de 800 kilómetros.

Bob Wollek murió el viernes 16 de marzo de 2001 (ya han pasado 12 años). Atropellado por un vehículo cuando iba en bicicleta por los alrededores de Sebring, circuito en el que debía tomar parte en una manga de las ALMS. Su cuerpo está enterrado en Klingenthal, a una treintena de kilómetros de su ciudad natal.


Fotografías: Álex Aguilar (Mulsanne Stone).
Info: traducción de la web les24heures.fr
(Colección Slot 132 de Mulsanne Stone).

viernes, 8 de enero de 2010

SAUBER MERCEDES C9 de Slot.it, 1st Le Mans 1989 #63


¿Qué tal el 2010? Tras la resaca de las Fiestas Navideñas, hoy toca presentar coche.

La miniatura.
De hecho no es un coche, sino tres, que vienen presentados en una bonita caja. Incluso da pena sacarlos de ella, pero su destino final es la vitrina, a pesar de tratarse de un modelo de competición de slot, de los llamados "pepinos". La controversia está generada. Pero ahora yo ya prefiero disfrutarlos así, que en la pista ya metí otros.


El Sauber Mercedes C9 es de la marca italiana Slot.it, una de mis marcas de slot favoritas. Sus modelos son leyenda viva de los mejores tiempos de las carreras de resistencia, y cada prototipo que aparece me colma de alegría. Y más aún si son ganadores, como en este caso, pues Sauber Mercedes logró el doblete en la edición de 1989.





Los tres coches fueron adquiridos en el mercadillo de la Plaza Masadas de Barcelona, cuando iba en compañía de mi amiguete Enric. Aparecieron en una de las paradas (en la que ya nos conocen), nos ofrecieron un precio de compra buenísimo y se vinieron conmigo a casa.


Os he dejado unas fotos que han salido un poco oscuras pues, a la hora que llego del trabajo y con este clima, la luz es mínima. Pero no quería demorar más tiempo en colgarlos en el blog, me ha hecho mucha ilusión tener los tres juntos en la vitrina. 

Prototipos Sauber Mercedes Grupo C.
Peter Sauber comenzó a crear prototipos de competición para el Grupo C del Campeonato Mundial de Marcas de la FIA (World Sportscar Championship) a principios de la década de los 80. La sociedad con Mercedes Benz como proveedor de motores comenzó en 1985 con el Sauber C8 y los buenos resultados no tardaron demasiado en suceder.

Curiosamente, los prototipos Sauber no llevaban la letra C para identificar su categoría, sino que esa era la inicial de Christiane, la mujer de Peter Sauber. La historia de este prototipo deja recuerdos como la victoria en las 24 Horas de Le Mans de 1989.

Sauber Mercedes C8
En 1985 se presenta el Sauber Mercedes C8, el primero de los prototipos surgidos de la asociación entre Sauber y Mercedes Benz como proveedor de motores. Sauber adoptó como base de diseño el chasis del C7, aunque modificándolo para reemplazar el anterior motor 6 cilindros en línea por el Mercedes V8.

Mercedes no quería invertir en el desarrollo de un chasis, es por eso que aprovecharon la demostrada capacidad de Sauber como líder del equipo. Mercedes utilizó tecnología derivada de la Fórmula 1 y desarrolló el impulsor M117, un V8 de 4.965 cm3 de cilindrada sobrealimentado por un turbocompresor.

En 1985 el Sauber Mercedes C8 clasificó 17º en Le Mans, aunque un accidente en entrenamientos impidió que pudieran presentar el prototipo en dicha carrera. En 1986 el equipo cambió su nombre a Kouros Racing Team, siendo Kouros el patrocinador principal. En sus dos primeras carreras el Sauber Mercedes C8 finalizó en octava y novena posición, mostrando cierto potencial.


Tras un abandono en Le Mans, el Sauber Mercedes C8 tuvo su primera gloria en los 1.000 km de Nürburgring, donde ganó frente a los ejecutivos de Mercedes Benz. Así demostraron condiciones y posteriormente obtuvieron apoyo oficial.

Para la temporada 1987 el Kouros Racing Team utilizó el nuevo Sauber Mercedes C9, aunque se presentó en una sola carrera. El anterior C8 fue vendido a un equipo privado francés que corrió sin éxito alguno.


Sauber Mercedes C9
El año 1988 suponía un gran crecimiento del equipo, que ahora volvía a llamarse Sauber Mercedes, dejando de lado a su anterior sponsor. El nuevo prototipo Sauber Mercedes C9 estaba patrocinado por AEG-Olympia, empresa perteneciente a Mercedes.

La temporada 1988 fue realmente muy exitosa. El C9 ganó 5 carreras y terminó segundo en el campeonato detrás del equipo TWR Jaguar. La única y gran decepción fue Le Mans, donde el equipo decidió a última hora no participar por problemas con los neumáticos Michelin.

La gran consagración del equipo Sauber Mercedes se concretó en 1989. Con la carrocería totalmente plateada evocando a las flechas de plata, el renovado C9 incorporaba un nuevo motor Mercedes M119 más liviano y potente. Con bloque y tapas de aluminio más bielas de titanio, este impulsor de 4.973 c.c. entregaba una potencia de 720 CV a 7.000 rpm en carrera, mientras que en clasificación aumentaban la presión del turbo para obtener 800 CV.


La temporada 1989 dejó como balance resultados brillantes: 7 victorias en ocho competiciones, incluyendo un contundente doblete en Le Mans. El equipo Sauber Mercedes ganó el Campeonato por equipos casi duplicando la puntuación de Porsche.


Los pilotos de Sauber Jean-Louis Schlesser, Jochen Mass, Mauro Baldi y Kenny Acheson ocuparon los primeros cuatro puestos en el Campeonato de pilotos. Y a todo esto se suman récords de velocidad y fiabilidad.

Para 1990 el Sauber C9 ganaría la primera prueba en Suzuka y luego sería reemplazado por el rediseñado C11. El nombre del sucesor no fue C10 dado que en alemán C y 10 suenan similar y resultaría difícil de pronunciar.

Mercedes Benz C11
El Grupo C vería en 1990 uno de los bólidos más espectaculares de su historia. Abandonando el nombre Sauber, el nuevo Mercedes Benz C11 estrenaba un motor V8 Bi-turbo de 4.973 cm3 y más de 950 caballos de potencia. Nueva caja de cambios manual de seis marchas y un peso de apenas 905 kilogramos hacían de este coche un prototipo más sobresaliente que un F1.

El Mercedes Benz C11 debutó triunfante en Monza, ocupando los dos primeros puestos. Posteriormente no compitió en Silverstone y luego ganó todas las carreras restantes, asegurándose el segundo campeonato consecutivo.

El equipo no se presentó en las 24 Horas de Le Mans dado que en ese año la carrera no sumaría puntos para el campeonato. Los pilotos Jean-Louis Schlesser y Mauro Baldi compartieron el primer puesto en la tabla de posiciones.

Mercedes Benz C291
Para 1991 Mercedes reemplazó al C11 por el nuevo C291 con el que tuvieron diversos problemas técnicos. Por ese motivo mantuvieron en campaña algunos C11 con los que obtuvieron unos pocos buenos resultados. 

El Mercedes Benz C291 logró su primera victoria en su última carrera en Autopolis, aunque el campeonato ya estaba perdido. En su última temporada, el equipo Sauber Mercedes ocupó el tercer lugar en la tabla de posiciones, detrás del campeón, el Jaguar XJR-14 y del subcampeón, el Peugeot. 

Si bien se diseñó un Mercedes Benz C292 para 1992, el prototipo nunca fue presentado ya que Mercedes decidió abandonar la categoría al finalizar la temporada 1991.

Bibliografía: Idóneos de Adrián Blanco.