Real Time Web Analytics
Mostrando entradas con la etiqueta Jean-Pierre Jaussaud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jean-Pierre Jaussaud. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de septiembre de 2026

Jean Rondeau, el hombre que construyó su propio coche para ganar Le Mans.


Rondeau M379B #16.
XLVIII Grand Prix d’Endurance.
Les 24 Heures du Mans 1980.

Inscrito por: Jean Rondeau (F).
Pilotos: Jean Rondeau (F) y Jean-Pierre Jaussaud (F).
Categoría: S +2000 - Grupo 6 / Sport +2000 cc.
Resultado: Winner, 1st general, 339 vueltas.

Miniatura: Ref. LMM-132028M de Le Mans Miniatures (F).
Fabricación: Resina RTR, Ready To Run.
Colección: Slot 132 de Mulsanne Stone.


A lo largo de la historia de las 24 Horas de Le Mans, solo un piloto ha conseguido ganar la carrera al volante de un coche construido por él mismo. Ese hombre fue Jean Rondeau, un francés nacido en Le Mans que en 1980 alcanzó la victoria que había perseguido durante años. Pero para entender aquella hazaña hay que remontarse a 1976, cuando decidió construir su propio prototipo con la ayuda de un pequeño grupo de colaboradores.

Rondeau no era un fabricante de automóviles al uso. Era un piloto y un constructor apasionado, uno de esos hombres que en Francia recibían el nombre de garagistes: artesanos capaces de enfrentarse a los grandes fabricantes con medios mucho más modestos. Su objetivo era desarrollar un coche competitivo y llevarlo hasta la meta de las 24 Horas de Le Mans.

Para poner en marcha el proyecto contó con el respaldo económico de Charles James, empresario belga relacionado con la empresa de papeles pintados Inaltera. Así nació el equipo que llevaría el nombre de Inaltera en sus dos primeras participaciones en Le Mans, en 1976 y 1977.


La relación con Charles James se rompió a finales de 1977 y el proyecto Inaltera desapareció. Los coches y otros activos fueron vendidos, pero Jean Rondeau continuó su actividad como constructor independiente. A partir de 1978, sus prototipos lucirían el nombre de Rondeau.

Aquella nueva etapa comenzó con el M378, un prototipo que conservaba buena parte de la filosofía de los coches anteriores. Su propulsor era el conocido Ford Cosworth DFV V8 de tres litros, un motor nacido en la Fórmula 1 que también había demostrado sus posibilidades en las carreras de resistencia. El M378 fue inscrito en la categoría GTP.

Para las 24 Horas de Le Mans de 1978 consiguió el apoyo de SKF, Chardonnet y Facom. El coche, pilotado por el propio Jean Rondeau, Bernard Darniche y Jacky Haran, al final de las 24 horas cruzó la meta en novena posición absoluta y primera de la categoría GTP de tres litros. Era un resultado extraordinario para un proyecto que acababa de iniciar su trayectoria con nombre propio.


El coche que había comenzado su vida como Inaltera demostraba así que podía seguir siendo competitivo después de la ruptura con su antiguo patrocinador. Rondeau, además de pilotar, había conseguido mantener en marcha su proyecto como constructor.

La temporada de 1979 debía servir para dar un paso adelante. El modelo evolucionó hasta convertirse en el Rondeau M379, aunque la denominación no correspondía a un coche completamente nuevo. Rondeau consiguió nuevos apoyos económicos, entre ellos el de ITT, y preparó varios coches para afrontar la carrera.

En Le Mans, los resultados fueron desiguales: el M379 con el dorsal #5 pilotado por Jean Ragnotti y Bernard Darniche terminó quinto de la clasificación general, mientras que el coche con el dorsal #4, compartido por Henri Pescarolo y Jean-Pierre Beltoise, fue décimo. El tercer Rondeau, el #55, no logró terminar la prueba. A pesar de ello, el quinto puesto constituía una nueva señal de que el pequeño fabricante francés podía codearse con estructuras de mayor presupuesto.


La situación del campeonato cambió en 1980. Porsche y Renault-Alpine, que habían protagonizado buena parte de la lucha por la victoria en años anteriores, no acudieron a Le Mans con el mismo nivel de presencia oficial. Aquello abrió una oportunidad que Rondeau llevaba tiempo esperando.

El constructor francés preparó tres M379B para la carrera. La evolución incorporaba mejoras respecto al modelo de 1979 y estaba concebida para competir en el Grupo 6, aunque uno de los coches se inscribió en la categoría GTP.

El Rondeau #15, pilotado por Henri Pescarolo y Jean Ragnotti, consiguió la pole position. El dorsal #16, compartido por Jean Rondeau y Jean-Pierre Jaussaud, partía desde la quinta posición. El tercero, con el dorsal #17, quedaba en manos del británico Gordon Spice y los hermanos belgas Jean-Michel y Philippe Martin.


La carrera estuvo marcada por la lluvia y por una intensa lucha entre el Rondeau de Rondeau y Jaussaud y el Porsche 908/80 de Jacky Ickx y Reinhold Joest. El coche francés no tuvo una carrera sencilla, pero consiguió mantenerse en pista y aprovechar los problemas de sus rivales.

El Rondeau #15, que había partido desde la pole, terminó retirándose por un problema de junta de culata. El #17, por su parte, completó una magnífica actuación y terminó tercero de la clasificación general, además de imponerse en la categoría GTP. Pero toda la atención se concentró en el #16. Después de 24 horas de carrera, Jean Rondeau y Jean-Pierre Jaussaud habían ganado las 24 Horas de Le Mans de 1980.


Rondeau había alcanzado la meta que se había marcado cuatro años antes. Y lo había hecho al volante de un coche que llevaba su nombre, construido por su propia empresa y desarrollado en su región. Aquella victoria no fue un simple triunfo deportivo. Fue la culminación de un proyecto personal en el que Rondeau había tenido que asumir las funciones de piloto, constructor y responsable de una estructura que competía contra fabricantes con muchos más recursos.

La historia de Jean Rondeau es la de un hombre que quiso ganar la carrera más importante de su vida con un coche construido por él mismo. Lo consiguió en 1980, cuando los Rondeau se impusieron a estructuras mucho más poderosas. Desde entonces, ningún otro piloto ha logrado ganar las 24 Horas de Le Mans al volante de un coche construido por su propia empresa.

Su victoria sigue siendo una de las historias más singulares de la carrera francesa. No solo por el resultado, sino por el camino que llevó hasta él: el de un piloto que decidió convertirse en constructor y que consiguió alcanzar la gloria en el circuito donde había nacido su sueño.

La miniatura es la ref. LMM-132028M de Le Mans Miniatures, reconocido fabricante de modelos a escala. Ha reproducido el Rondeau M379B pilotado por Jean Rondeau y Jean-Pierre Jaussaud que ganó las 24 Horas de Le Mans en 1980. Este modelo a escala 1:32 destaca por su precisión y atención al detalle, capturando fielmente las características del vehículo original.





domingo, 15 de noviembre de 2009

Los ALPINE RENAULT inscritos en Le Mans en 1978, de LMM.


La miniatura.
Las miniaturas representan los cuatro Alpine Renault que participaron en las 24 Horas de Le Mans de 1978:
  • El dorsal #1 es un A443.
  • El dorsal #2 es un A442B (el ganador).
  • El dorsal #3 es un A442A.
  • El dorsal #4 es un A442.
Son reproducciones en resina de Le Mans Miniatures, adquiridas en versión RTR. Las reproducciones están hechas perfectamente. Al principio de su fabricación LMM no ponía pilotos a los coches. Por ese motivo la miniatura del #2 no lo lleva. Las figuras son también de la misma marca.








24 Horas de Le Mans de 1978.
Previo. ¿La venganza de 1977? Tras la edición de 1977 en la que el suspense duró hasta el mismo final, Renault quería venganza antes de concentrarse totalmente en la F1. Ese año los A442 rendían bien, pero todos sufrieron problemas de motor, sirviendo en bandeja la victoria a Porsche. En Porsche debían la victoria de 1977 sobre todo al gran Jacky Ickx, pues de lo contrario un Mirage hubiera conquistado la carrera.

En Renault conocían el origen del mal que afectó a los motores de 1977: la rotura de los pistones de los Alpine estaba relacionada con un problema de inercia que produce una flexión en su eje. Renault había realizado extensas pruebas en Le Castellet y también en el Transport Research Centre de Columbus (Ohio),  un circuito de 12 km que permitía alcanzar los 320 km/h, reproduciendo con bastante exactitud el comportamiento que iban a "sufrir" los prototipos en la larga recta de Les Hunaudières (50 segundos a fondo en quinta). Patrick Tambay fue cronometrado a 378 km/h.

En cuanto a las novedades, Renault presentó un coche nuevo llamado A443 aumentada su cilindrada hasta los 2140 cc. Los cambios más visibles se referían a la carrocería: el diseño de una burbuja corta-vientos que daba la impresión de un coche casi cerrado. El piloto accedía al coche mediante la apertura de la burbuja hacia adelante.


Cuatro coches fueron inscritos, el nuevo A443 para Jabouille/Depailler (en sustitución del lesionado Tambay), un A442B en manos de Pironi/Jausssaud, un A442A para Jarier/Bell, así como otro A442 privado con los colores de Calberson para Ragnotti/Fréquelin/Dolhem. Porsche inscribió 3 modelos 936 pilotados por Ickx/Pescarolo, Wollek/Barth/Joest y Haywood/Gregg. Si los 936 habían venido para conseguir la victoria en Le Mans, era más que probable que Stommelen animaría el inicio de carrera.

Entrenamientos. El miércoles se abrieron las hostilidades y Jacky Ickx pulverizó el récord del circuito realizando un tiempo de 3.27.6, tres segundos por debajo del antiguo récord en poder del Alfa de Merzario. En Renault, Depailler estaba a 7 segundos. Faltaba apoyo aerodinámico y el optimismo dio paso a la duda. Stommelen con su 935 obtienía el segundo tiempo provisional con 3.30.7.

El jueves, en Renault eliminaron una pieza del capó delantero y el rendimiento aumentó, logrando Depailler un 3.28.4, más en consonancia con las ambiciones de Renault. Los pilotos del A443 sufrieron el calor bajo la burbuja y prefirieron quitar el nuevo dispositivo. Sin embargo, Pironi y Jaussaud lo conservaron.

Carrera. Jabouille hizo una salida fulgurante y al final de la primera vuelta ya contaba con ¡¡¡ 12 segundos !!! de ventaja sobre Ickx, Pironi, Jarier, Wollek, Shurtia, Ragnotti, Leclere y Schuppan. La primera parada se produjo en la segunda vuelta cuando Ickx se detuvo en su box con el acelerador atascado. Sin llegar a encontrar el problema, desconectaron la 2 ª bomba de combustible. Haywwod también se detuvo con las mismas preocupaciones y por fin encontraron el origen del problema. Ickx se detuvo de nuevo y se solucionó el problema. Delante, tres Renault estaban en cabeza, con Ickx a 5.22.


A los 39 minutos de carrera, el Moby Dick tenía el estómago vacío… 120 litros consumidos en 10 vueltas, un consumo de 80 litros a los 100 km. Jabouille se detuvo víctima de extrañas vibraciones. Se le cambiaron los neumáticos y hubo relevo de piloto. En la vuelta 24, volvió Depailler al box, la vibración continuaba. Se le cambiaron los neumáticos delanteros y a las 25 vueltas los traseros. Iba séptimo.

A las 21:00, Ickx se paró en boxes, obligado a cambiar el piñón de la quinta marcha. Poco después, el turbo del 936 de Haywood / Gregg / Joest se rompió. Necesitaron 13 minutos para sustituirlo completamente. Entonces en Porsche comienzó el “baile de los asientos”. Jochen Mass se unió a Pescarolo, mientras que Ickx sustituyó a Barth.


El Renault de Jabouille remontaba y recuperó el liderato después de 7 horas de carrera. Detrás, las posiciones no cambiaron significativamente hasta mediados de carrera. Las vibraciones que afectaban al #1 ahora se producían en todos los Renault. Era debido al desgaste desigual de las pastillas de freno que desequilibraban la frenada.


A las 22:35, primer incidente serio en Renault. Bell abandonó. Detrás Wollek/Ickx remontaron hasta la 2 ª posición, colocándose a dos vueltas. ¿Sería esta carrera un remake de la de 1977?

A las 9:00 el 936 de Wollek/Ickx se detuvo 37 minutos para cambiar el piñón de la quinta.

A las 10:00 Golpe de teatro en cabeza: Depailler rompió el motor del Renault en Les Hunaudières. Jabouille pasó a apoyar a Ragnotti y Frequelin.

El final de carrera se le hizo muy largo a Renault. ¿Los problemas de motor del #1 se iban a reproducir sobre los otros coches? ¿Resistirían los piñones de las cajas de cambio? El embrague del coche de cabeza estaba tocado y pidieron a Didier Pironi que fuera él el que efectuara los dos últimos relevos. Contaba con 7 vueltas de ventaja sobre Jacky Ickx. El piloto del Porsche dio lo máximo de sí mismo, recuperando 2 vueltas al Renault. Había conducido 14 horas y perdido 6 kg de peso…


A las 16:00 "Didí" pasó la línea de meta victorioso, totalmente agotado.