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sábado, 30 de mayo de 2026

El salvaje bóxer italiano que sustituyó al Daytona en Le Mans.


Ferrari 365 GTB BB LM #75.
François Migault (F) y Lucien Guitteny (F).
North American Racing Team (USA).
XLV Grand Prix d’Endurance.
Les 24 Heures du Mans 1977.
IMSA = IMSA GT Grand Touring.

Ref. GB034 de Proto Slot Kit (PSK).
Kit bruto en resina.
(Colección Slot 132 de Mulsanne Stone).


A mediados de los años setenta, Ferrari atravesaba una etapa complicada en resistencia. La marca italiana había abandonado oficialmente las grandes batallas absolutas de Le Mans tras la era gloriosa de los 512 y 330, mientras Porsche dominaba el panorama internacional con autoridad. Sin embargo, algunos equipos privados seguían empeñados en mantener viva la presencia del Cavallino Rampante en La Sarthe.

Uno de los coches más espectaculares de aquella época fue el Ferrari 365 GT4 BB LM que participó en las 24 Horas de Le Mans de 1977. Bajo su agresiva silueta escondía un auténtico coche de carreras derivado del mítico Berlinetta Boxer, uno de los Ferrari de calle más radicales jamás construidos.

En efecto, el Ferrari 365 GT4 BB hizo su primera aparición pública en el stand de Pininfarina en el Salón del Automóvil de Turín de 1971, pero tuvieron que pasar casi dos años más antes de que llegara a la línea de producción, donde se mantuvo hasta 1976. Este largo periodo de gestación fue debido a que suponía un concepto completamente nuevo con relación a todos los Ferrari de 12 cilindros de carretera producidos en serie hasta la fecha, a causa de su motor bóxer situado en posición central trasera junto a la transmisión.


El Ferrari 365 GT4 BB apareció en 1973 como sustituto del Daytona y representó una auténtica revolución para Maranello. El diseño del GT4, obra de Pininfarina, era bajo, ancho y afilado, con un aire claramente influenciado por los prototipos deportivos de la época. La denominación del modelo siguió la práctica habitual de Ferrari: el número 365 hacía referencia al cubicaje de cada uno de los 12 cilindros, el 4 era la cantidad total de árboles de levas y el sufijo BB significaba Berlinetta Bóxer.

Técnicamente el motor no era un auténtico bóxer como el de los Porsche 911. Aunque visualmente parecía un bóxer y el motor era completamente plano, en realidad funcionaba más como un V12 a 180°. Ferrari utilizó el nombre “Berlinetta Boxer” principalmente por motivos comerciales y de imagen, porque sonaba muy atractivo y diferenciaba al coche del Daytona. Técnicamente, muchos ingenieros y especialistas lo consideran simplemente un “Flat-12”.

Aunque Ferrari no tenía intención oficial de regresar a Le Mans con un GT derivado de serie, el preparador Luigi Chinetti y su equipo NART vieron un enorme potencial competitivo en el modelo. Transformar un refinado gran turismo de carretera en un coche capaz de soportar 24 horas al límite no era tarea sencilla. El Ferrari 365 GT4 BB LM recibió importantes modificaciones mecánicas y aerodinámicas para adaptarlo a la resistencia.


La carrocería se ensanchó considerablemente y se aligeró mediante el uso de paneles de aluminio y de fibra. El frontal pasó a incorporar tomas de aire de mayor tamaño, para mejorar la refrigeración, y pasos de rueda ensanchados, mientras que la parte trasera recibió un pequeño alerón al final del techo, destinado a aportar mayor estabilidad a alta velocidad en la larga recta de Les Hunaudières. El BB LM ofrecía una imagen visceral, puramente italiana.

El espectacular motor bóxer de doce cilindros y 4.390 cc conservó gran parte de la arquitectura original, aunque profundamente preparado para competición. Alimentado por seis carburadores Weber y encendido Marelli, entregaba alrededor de 450 CV asociado a una caja manual de 5 velocidades, ofreciendo un sonido absolutamente brutal, muy distinto al de los Porsche turboalimentados que dominaban la época.

En las 24 Horas de Le Mans de 1977 el coche mostró una velocidad notable durante entrenamientos y carrera, especialmente en las largas rectas del circuito francés, donde podía superar ampliamente los 300 km/h. Calificó en la 48ª posición en parrilla con un tiempo de 4:27.900. Un espectacular inicio de carrera le permitió ascender hasta la 26ª posición durante la primera hora, aunque varios pequeños problemas mecánicos e incidentes en el primer tercio de la prueba le hicieron perder algunas plazas. A partir de ese momento, el Ferrari mantuvo un ritmo constante y sin grandes complicaciones, remontando progresivamente hasta lograr una meritoria 16ª posición final en la clasificación general.


Pese a ello, el BB LM logró consolidar su imagen como uno de los Ferrari de competición más espectaculares y admirados de los años setenta. No alcanzó el palmarés de los grandes prototipos oficiales de Maranello, pero sí logró algo igual de importante: mantener vivo el espíritu deportivo de Ferrari en una etapa de transición en Le Mans. Además, sirvió como base para los posteriores 512 BB LM, todavía más evolucionados y radicales, que continuarían compitiendo en resistencia a finales de los setenta y primeros años ochenta.

La miniatura es una resina exquisita, la referencia CB079 de Proto Slot Kit.




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