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lunes, 26 de enero de 2026

Tony Stewart y el Pontiac Grand Prix, ganadores de la NASCAR Winston Cup Series del 2002.


Pontiac Grand Prix.
#20 Tony Stewart (USA).
Team Joe Gibbs.
Daytona 500.
Winner NASCAR Winston Cup Series 2002.

Ref. H2444 de Superslot.
Carrocería de plástico ABS tampografiada.
(Colección Slot 132 de Mulsanne Stone).


Cuando Tony Stewart debutó en la NASCAR Winston Cup Series en 1999, procedía del mundo de los monoplazas, había sido campeón de la Indy Racing League en 1997, y muchos dudaban de que un piloto con ese perfil pudiera adaptarse a los pesados stock cars y a la dureza psicológica de la NASCAR. Joe Gibbs, sin embargo, confió en él y le entregó un Pontiac Grand Prix. Era un stock car construido sobre chasis tubular y propulsado por un V8 atmosférico conforme a la normativa NASCAR, una de las últimas evoluciones competitivas de Pontiac antes de su retirada oficial de la categoría a finales de 2003.

Stewart sorprendió desde el primer momento. Su velocidad era incuestionable y su adaptación, casi inmediata. Cerró la temporada con unas cifras excepcionales para un debutante. Aunque no logró ninguna victoria, su regularidad y agresividad en pista le valieron el título de Rookie of the Year.


En 2000, Stewart dio un paso adelante definitivo. Consiguió 6 victorias, se mostró competitivo en todo tipo de circuitos y terminó la temporada en una sólida 6ª posición del campeonato. Aquella campaña disipó cualquier duda: Tony Stewart no era solo un buen debutante, sino un piloto destinado a luchar por títulos.

La temporada 2001 fue más compleja. Stewart mantuvo un alto nivel de rendimiento y logró 3 victorias, pero una combinación de abandonos, incidentes y cierta falta de constancia le impidieron pelear por el campeonato hasta el final. Aun así, volvió a acabar 6º en la general, confirmándose como uno de los nombres fuertes de la parrilla.


El inicio de 2002 no fue ideal. En la Daytona 500, la carrera más prestigiosa del calendario, Tony Stewart abandonó por rotura de motor, un recordatorio de lo cruel que podía ser la NASCAR incluso para los mejores. Sin embargo, lejos de venirse abajo, aquel contratiempo marcó el inicio de una temporada magistral.

A lo largo del año, Stewart apostó por la regularidad, una estrategia clave en la era Winston Cup. Sumó 3 victorias, 21 top-10 y se mantuvo siempre entre los pilotos más constantes del campeonato. Carrera a carrera, fue construyendo una ventaja sólida que le permitió proclamarse campeón de la NASCAR Cup Series 2002, logrando así su primer título y silenciando definitivamente a sus críticos.


La miniatura es la reproducción que hizo Superslot (ref. H2444) del Pontiac Grand Prix #20 que Tony Stewart pìlotó para su equipo Joe Gibbs en la NASCAR Winston Cup Series de 2002.

El coche lo compré para competir contra unos amigos bastante pirados y locos por el slot y el automovilismo deportivo. F1 Classics con Policar, NASCAR con Superslot, Porsche 911 con FLY, TRANS AM con BRM o Sports Classics con Slot.it fueron algunas de las copas en las que corríamos, en el antiguo circuito de Aloy Shop (del añorado Pep) y en el de Cric Crac. No me comí nada porque, además de enfrentarme a buenos mecánicos y excelentes pilotos, yo venía del rally…




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